Compartimos con vosotros la carta de agradecimiento que nos envían desde Brasil
Nos cuentan los beneficios obtenidos con nuestra aportación: ¡¡¡hemos recaudado 10.909,21 euros!!! Muchísimas gracias a todos vosotros por vuestra generosidad y solidaridad
En estos días conocí a los responsables de nuestra cooperativa, CAMPPAX, y les transmití el resultado de vuestra generosidad.
En nombre de toda la cooperativa, queremos agradeceros por vuestro esfuerzo en beneficio de nuestros trabajadores.
También me gustaría compartir con vosotros que nuestro trabajo como cooperativa está dando frutos y vosotros sois responsables de estos resultados positivos.
No es para exaltarnos demasiado, pero nuestro trabajo con las castañas en Brasil ha ayudado enormemente a los/as trabajadores/as que recolectaron castañas en el bosque.
Estos "temporeros" pasaban días en el bosque recogiendo castañas, viviendo una vida difícil, durmiendo muchas noches bajo toldos para protegerse de la lluvia y de la humedad, para después recibir una miseria (hace tres años era más o menos 20 euros por bolsa). Hoy, gracias también a nuestra cooperativa, el precio de un saco de castañas aumentó enormemente: ¡llegó a 100 euros!
La cooperativa ayuda a nuestros trabajadores a organizarse para vender juntos y obtener un mejor precio. No nos hemos detenido exclusivamente en la venta, sino que nos hemos estado "beneficiando" desde hace unos años, principalmente pelando las castañas para venderlas directamente, evitando así más intermediarios.
Vosotros hacéis parte de este nuevo proceso de comercio justo con vuestro apoyo. Contando con vuestra ayuda, hemos comprado una máquina para secar castañas, porque llegan húmedas del bosque. Poco a poco queremos mejorar nuestra pequeña "fábrica de castañas" con máquinas que pueden ayudar a hacer un buen trabajo y a ser también competitivos en el mercado, ofreciendo un producto de calidad.
Aunque sea indirectamente, queremos señalar que este trabajo es también un compromiso para salvaguardar este gran bosque amazónico. Al valorizar sus productos, protegemos los árboles, tratamos de disuadir a los agricultores que piensan que es más rentable cortar y vender los árboles. La producción de un castaño del Pará vale mucho más hoy que el valor de la madera del mismo árbol.
En este momento estamos parados, entre medio de los dos cultivos, y no tenemos trabajo. Todavía no tenemos fondos suficientes para tener un capital que nos permita comprar castañas para trabajar el año entero, pero poco a poco llegaremos allí.
Bueno, nuevamente quisiera agradeceros en nombre de toda la cooperativa. Cuando empecemos a trabajar de nuevo intentaré enviaros algunas fotos de nuestra pequeña fábrica.
Personalmente, veo el resultado de esta cooperativa como un gran acto de dignidad que hemos realizado para muchas personas. Repito, soy testigo de que gracias a la ayuda de muchas personas generosas, hemos logrado con esta pequeña organización dar esperanza, un futuro un poco mejor, un poco más humano a varias familias, que viven lejos de los centros, en los márgenes de la vasta selva amazónica.
GRACIAS
En nombre de la cooperativa
P. Danilo Lago, javeriano

